#24 Jueves 1 de Octubre de 2026

BUEN DÍA PLAYA — PROGRAMA 023

Jueves 1 de octubre de 2026

DESCRIPCIÓN

Un jueves de descubrimiento en Buen Día Playa. Un recorrido que comienza con los nombres que confundimos y termina con una invitación a cambiar nuestra rutina. Entre bicicletas, física cuántica, exploración espacial, observación de aves y música, el programa propone mirar lo cotidiano desde otra perspectiva y descubrir lo que normalmente pasa inadvertido.

CONTENIDO DESTACADO

  • Los nombres y la memoria: una reflexión humorística sobre los nombres que olvidamos, confundimos o sustituimos por apodos.
  • Movilidad urbana: conteos de bicicletas y automóviles en dos calles de Escocia, con una reflexión sobre el espacio urbano y las alternativas de transporte.
  • Ciencia cuántica: un simulador de trece iones utilizado para estudiar dinámicas relacionadas con la ruptura de cuerdas.
  • Exploración espacial: la misión Crew-13 y su lanzamiento programado hacia la Estación Espacial Internacional.
  • Biodiversidad: una actividad de observación de aves en Cozumel que permitió identificar 21 especies.
  • Cultura y música: una mirada a Teaser and the Firecat, de Cat Stevens, en su 55.º aniversario.
  • Vida Playense: el Playa del Carmen Jazz Fest y las actividades culturales de Quintana Roo en Los Pinos.

FMÉRIDES

55 años de Teaser and the Firecat, de Cat Stevens (1971).

El programa celebra el álbum a través de dos de sus canciones más representativas: Peace Train y Morning Has Broken. Se exploran sus diferencias musicales, sus mensajes y la permanencia del disco en la trayectoria del artista.

VIDA PLAYENSE

  • Quintana Roo en Los Pinos: muestra cultural programada para el 3 y 4 de octubre, en la Ciudad de México.
  • Playa del Carmen Jazz Fest: tercera edición, del 1 al 16 de octubre de 2026.
  • Master class: Sampling Is Beautiful, a cargo de Francia, en Explayarte, a la 1:00 p. m.
  • Música en vivo: Emmanuel Mora Organ Trío y Rubén Pastor Trío, programados para las 7:00 p. m.

IDENTIDAD MUSICAL

Selección musical del programa

  1. The Ting Tings — That’s Not My Name
  2. Arcade Fire — No Cars Go
  3. Billy Preston — Nothing from Nothing
  4. Kate Bush — Rocket Man
  5. Toots and the Maytals feat. Ziggy Marley — Three Little Birds
  6. Cat Stevens — Peace Train
  7. Cat Stevens — Morning Has Broken
  8. Emmanuel Mora — Mi Cocol
  9. A Night in Tunisia — intérprete por confirmar
  10. Fleetwood Mac — Go Your Own Way

ESTRUCTURA DEL EPISODIO

BloqueContenido
1Jueves de descubrimiento: los nombres que olvidamos
2Dos ruedas y un universo cuántico
3Mirar hacia arriba, mirar alrededor
4FMérides: Teaser and the Firecat
5Vida Playense: jazz, cultura y un viaje a la Ciudad de México
6Reto del día: cambia tu ruta

RETO DEL DÍA: CAMBIA TU RUTA

Una invitación a romper el piloto automático, modificar un recorrido habitual y prestar atención a los detalles que normalmente pasan inadvertidos. El descubrimiento puede estar en una calle distinta, una canción nueva o una pequeña variación de la rutina.

ESPÍRITU DEL EPISODIO

La curiosidad como punto de partida. El programa conecta experiencias cotidianas con descubrimientos científicos y culturales, y propone que cambiar nuestra perspectiva no siempre requiere grandes viajes: a veces basta con modificar un pequeño hábito.

NOTAS DE PRODUCCIÓN

  • Formato: revista radiofónica matutina pregrabada.
  • Día temático: jueves de descubrimiento.
  • Eje narrativo: observar lo cotidiano desde nuevas perspectivas.
  • Cierre: reto práctico acompañado por Go Your Own Way, de Fleetwood Mac.

Nota: el guion identifica el lanzamiento de Crew-13 como previsto para el 1 de octubre; la ficha conserva ese carácter programado y no lo presenta como un hecho confirmado.

PALABRAS CLAVE

Buen Día Playa, Programa 023, Playa del Carmen, jueves de descubrimiento, nombres, memoria, bicicletas, movilidad urbana, física cuántica, simulación cuántica, NASA, Crew-13, Estación Espacial Internacional, Cozumel, observación de aves, biodiversidad, Cat Stevens, Teaser and the Firecat, Peace Train, Morning Has Broken, Playa del Carmen Jazz Fest, jazz, sampling, Quintana Roo, Los Pinos, Vida Playense, cambia tu ruta, Fleetwood Mac

GUION

BUEN DIA PLAYA.

Hay mañanas en las que uno se despierta con todas las ganas de conquistar el mundo. Y hay otras en las que lo único que queremos es que el mundo nos deje cinco minutos más en la cama. Pero aquí estamos. Con los ojos abiertos, más o menos funcionales y con una nueva oportunidad de hacer algo que ayer no hicimos.

Esto es Buen Día Playa. Un programa matutino que puedes escuchar de noche. Y, si nos escuchas por primera vez, puedes encontrarnos en las redes como Buen Día Playa. Ahí compartimos nuestros programas, las efemérides, las historias y algunas de las cosas que se nos ocurren.

Mientras nosotros tratamos de recordar qué día es, ustedes pueden ir a @buendiaplaya en IG

Hoy es jueves de descubrimiento. Y tenemos una pregunta bastante sencilla, aunque no necesariamente fácil de contestar.

¿Cómo me dijiste que te llamas?

En teoría, el proceso es facilísimo. Te presentan a alguien, te dice su nombre, lo escuchas, lo utilizas un par de veces y listo. Tu cerebro guarda la información, la asocia con esa persona y seguimos con nuestra vida.

Pero ¿qué pasa cuando eso no pasa?

¿Qué pasa cuando conoces a alguien, te presentan y, por alguna razón completamente inexplicable, le cambias el nombre?

No sé por qué. Tu cerebro decidió otra cosa.

Te dijeron: «Ella es Valentina».

Y tú: «Mucho gusto, Valeria».

Y ya valió.

Porque una vez que tu cerebro archivó a Valentina como Valeria, Valeria es Valentina.

Y lo peor es que empiezas a decirle Valeria tantas veces que eventualmente la persona responde. Sabe que no se llama Valeria. Tú sabes que probablemente no se llama Valeria. Pero ya existe una realidad paralela en la que se llama Valeria.

Luego están los apodos.

Puedes conocer a alguien durante años como Chino, Güero, Paco, Lola, el Doc o la Güera. Y un buen día escuchas su nombre completo.

¿Cómo que se llama Fernando?

¡¿Fernando?!

Yo pensaba que Chino era su nombre.

Y qué tal cuando pasa al revés, todo el tiempo pensaste que “Calvo” era su apodo, y si es su apellido, o qué tal, “Cabeza de Vaca” y tú pensando “no está tan cabezón”.

Y hay una todavía más complicada: la persona te dice su nombre, tú lo escuchas, asientes, sonríes… y no se te queda.

Pasa una semana. Luego un mes. Luego seis meses.

Y ahora ya es demasiado tarde para preguntar.

Porque si vuelves a decir «Oye, perdón, ¿cómo te llamas?», la otra persona puede pensar: «¿Cómo que cómo me llamo? ¡Llevamos ocho meses trabajando juntos!».

Y hay peor: la persona ya te dijo su nombre, varias veces. Y si se lo vuelves a pedir, te lo vuelve a decir, sin problema. Tú lo has escuchado, has intentado aprenderlo y, simplemente, no entra.

Es ese pequeño misterio del cerebro que decide que hay nombres que sí va a guardar y otros que van a vivir eternamente en la carpeta de «luego averiguamos».

También están los nombres difíciles de pronunciar. Los que escuchas una vez y piensas: «Voy a necesitar cinco minutos y probablemente un tutorial». Porque aprender el nombre de alguien también es aprender cómo decirlo.

Así que, entre nombres cambiados, nombres que nunca preguntamos, apodos que se convierten en nombres oficiales, nombres que parecen apodos y nombres que nuestro cerebro se niega a almacenar, descubrir cómo se llama alguien puede ser todo un proceso.

Y cuando ya no sabes cómo salir del problema, siempre puedes decir cualquier nombre, total, lo peor que puede pasar es que te digan que ese nombre no es el suyo.

Vamos con música para empezar este día…

[CANCIÓN 1: THE TING TINGS — THAT’S NOT MY NAME]

[FIN DEL BLOQUE 1]

BLOQUE 2. DOS RUEDAS Y UN UNIVERSO CUÁNTICO

[ENTRA CORTINILLA DE BUENAS NOTICIAS.]

BUEN DIA PLAYA.

Hay cosas que parecen imposibles hasta que alguien se toma la molestia de contarlas. Y otras que parecen ciencia ficción, hasta que un grupo de científicos consigue reproducirlas en un laboratorio.

Vamos primero a Escocia, donde alguien se puso a contar bicicletas y automóviles. Y el resultado es de esos que hacen que uno se pregunte qué estamos haciendo con nuestras ciudades.

En mayo de este año, durante la hora pico de la mañana, se realizaron conteos de tráfico en Leith Walk, en Edimburgo, y en Victoria Road, en Glasgow. En ambos lugares, el número de bicicletas registrado superó al de automóviles.

No estamos hablando de una encuesta sobre lo que la gente dice que hace, ni de una estimación de cuántas personas podrían utilizar una bicicleta si las condiciones fueran distintas. Se trata de conteos realizados en calles concretas, en un horario concreto, entre las ocho y las nueve de la mañana.

Y hay algo interesante en eso: una bicicleta ocupa mucho menos espacio que un automóvil. En una calle, la diferencia entre transportar a una persona en un coche y transportarla en bicicleta no es solamente una cuestión de combustible o de emisiones. También es una cuestión de espacio.

Pensemos en una avenida en hora pico. Automóviles detenidos, conductores esperando, motores encendidos y, al lado, alguien que puede avanzar sobre dos ruedas.

Por supuesto, estos conteos no significan que toda Escocia se haya bajado del automóvil. Tampoco demuestran que todas sus ciudades tengan el mismo comportamiento. Son mediciones de dos puntos específicos, pero sirven para observar cómo puede cambiar la movilidad cuando hay infraestructura ciclista y personas que la utilizan.

Y aquí viene una pregunta bastante práctica: ¿cuántas personas dejarían el automóvil en casa si pudieran llegar a su destino de manera segura en bicicleta?

No es una pregunta que tenga una respuesta universal. Depende de la distancia, el clima, las condiciones de las calles, la seguridad y hasta de si tenemos dónde guardar la bicicleta cuando llegamos.

Pero contar bicicletas también nos permite ver algo que normalmente pasa desapercibido: no todos los desplazamientos necesitan un automóvil.

Y, hablando de cosas que normalmente no vemos, vámonos al mundo de la física cuántica.

Un equipo de investigadores consiguió utilizar un simulador cuántico formado por trece iones para reproducir dinámicas relacionadas con la ruptura de cuerdas.

Ahora, antes de que alguien se imagine un grupo de científicos jugando con cordones de zapatos, vale la pena detenernos un momento.

En física, una cuerda puede ser una manera de representar la interacción entre partículas. En determinadas condiciones, cuando esa cuerda se estira lo suficiente, puede romperse y dar lugar a nuevas partículas. Es un fenómeno que permite estudiar aspectos fundamentales de la materia.

El problema es que no podemos observar directamente todos estos procesos con la facilidad con la que observamos una pelota caer al suelo. Hay fenómenos que suceden a escalas extraordinariamente pequeñas y que requieren modelos matemáticos y herramientas experimentales muy especializadas.

Ahí entran los simuladores cuánticos.

En lugar de construir un modelo convencional que simplemente calcule lo que podría ocurrir, los investigadores utilizan sistemas cuánticos controlados para reproducir el comportamiento de otro sistema cuántico.

En este caso, los trece iones funcionan como una plataforma experimental para estudiar esas dinámicas. Lo interesante no es solamente la cantidad de partículas que se utilizaron, sino la posibilidad de observar comportamientos que ayudan a comprender cómo se producen determinados procesos físicos.

Y hay una diferencia importante: simular un fenómeno no significa haber construido una máquina que reproduzca exactamente todo el universo. Es una herramienta para estudiar un problema concreto, con condiciones controladas.

Lo que hace interesante este tipo de investigación es que nos acerca a preguntas que parecen muy lejanas de nuestra vida cotidiana, pero que están en el centro de cómo entendemos la materia.

Así que hoy tenemos dos formas de mirar el mundo. Una consiste en contar bicicletas en una calle de Escocia. La otra, en utilizar trece iones para explorar algunos de los comportamientos más complejos de la física.

Dos escalas completamente distintas, pero con algo en común: observar mejor puede cambiar lo que creemos saber.

Y ahora sí, vamos con dos canciones que parecen hechas para acompañar este pequeño viaje entre el movimiento y la energía.

No se vayan, porque regresamos con una misión espacial que está a punto de comenzar y una comunidad de Cozumel que salió a observar a sus vecinos emplumados. Y sí, hablamos de aves.

Primero, Arcade Fire, con No Cars Go. Después, Billy Preston, con Nothing from Nothing.

[CANCIÓN 2: ARCADE FIRE — NO CARS GO] [CANCIÓN 3: BILLY PRESTON — NOTHING FROM NOTHING] [FIN DEL BLOQUE 2]

BLOQUE 3. MIRAR HACIA ARRIBA, MIRAR ALREDEDOR [ENTRA CORTINILLA DE BUENAS NOTICIAS.]

BUEN DIA PLAYA.

Hay dos maneras de descubrir algo nuevo. Una es mirar muy lejos, hasta donde la mayoría de nosotros solamente alcanza a ver un puntito de luz. La otra es salir a caminar y descubrir que, a nuestro alrededor, hay cosas que llevamos años sin observar.

Hoy vamos a hacer las dos.

Primero, nos vamos al espacio. La NASA y SpaceX tienen programado el lanzamiento de Crew-13, una nueva misión tripulada hacia la Estación Espacial Internacional.

La fecha prevista es hoy, jueves 1 de octubre, con una hora de lanzamiento no anterior a las 10:10 de la mañana, hora de Quintana Roo.

Y aquí conviene detenernos en esas palabras: no antes de las 10:10. Estamos hablando de un lanzamiento programado, no de un lanzamiento que ya ocurrió. En las misiones espaciales, los horarios pueden cambiar por cuestiones técnicas o por las condiciones necesarias para despegar.

La tripulación anunciada está integrada por Jessica Watkins, Luke Delaney, Joshua Kutryk y Sergey Teteryatnikov.

Cuatro personas que se preparan para abandonar la superficie terrestre y viajar a un laboratorio que se encuentra orbitando nuestro planeta.

La Estación Espacial Internacional no es solamente un lugar donde los astronautas viven durante meses. También es un laboratorio que permite realizar investigaciones en condiciones de microgravedad. Allí se estudian fenómenos que serían difíciles o imposibles de reproducir de la misma manera en la Tierra.

Hay investigaciones relacionadas con la salud, la biología, los materiales y el comportamiento de los fluidos. Y hay algo que hace particularmente interesante este trabajo: lo que se aprende en órbita puede contribuir a desarrollar conocimientos y tecnologías que después se utilizan aquí abajo.

La Estación es también un proyecto internacional. En ella colaboran distintas agencias espaciales y equipos de investigación. Su funcionamiento requiere coordinación, entrenamiento y una enorme cantidad de trabajo que no vemos cuando observamos un lanzamiento.

Y es que, desde la Tierra, un lanzamiento puede parecer cuestión de unos cuantos minutos: cuenta regresiva, motores encendidos y una nave alejándose hacia el cielo. Pero detrás de esos minutos hay años de preparación, pruebas, cálculos y entrenamiento.

Si todo ocurre conforme a lo previsto, Crew-13 iniciará su viaje durante la jornada de hoy. Mientras tanto, nosotros podemos seguir mirando hacia arriba y preguntándonos cómo es posible que algo tan grande y complejo pueda ponerse en órbita.

Pero no hace falta salir del planeta para descubrir cosas que estaban frente a nuestros ojos.

En Cozumel, el programa Observando con el Corazón, de la Fundación de Parques y Museos de Cozumel, acercó a la comunidad a la avifauna de la isla. Durante una actividad de observación en un parque urbano se identificaron 21 especies de aves.

Veintiuna.

Y lo interesante es que no hablamos de una expedición a una selva remota ni de una visita a un lugar al que solamente pueden acceder especialistas. La actividad se realizó en un parque urbano, un espacio que forma parte de la vida cotidiana de la comunidad.

Entre las aves observadas hay especies residentes, endémicas y migratorias. Es decir, algunas viven ahí durante todo el año, otras tienen una distribución geográfica restringida y otras utilizan la región como parte de sus desplazamientos.

La observación de aves permite conocer mejor la biodiversidad de un sitio, pero también puede ayudarnos a entender los cambios que ocurren en el entorno. Las especies que aparecen, las épocas en las que llegan y los lugares que utilizan ofrecen pistas sobre el estado de los ecosistemas.

Además, hay algo que me parece especialmente interesante en una actividad como esta: no necesitas ser biólogo para empezar a observar. Necesitas tiempo, curiosidad y, de preferencia, un poco de paciencia.

Porque, seamos sinceros, a veces pasamos por un parque mirando el teléfono, pensando en lo que tenemos que hacer después, y ni siquiera nos damos cuenta de que hay vida a nuestro alrededor.

Una actividad de observación puede cambiar esa relación con un lugar. De pronto, el parque deja de ser solamente el sitio por el que pasamos y se convierte en un espacio que queremos conocer.

Y tampoco es necesario identificar las 21 especies en una sola mañana. A veces basta con reconocer una, aprender su nombre y empezar a preguntarse qué hace ahí.

De la Estación Espacial Internacional a un parque de Cozumel, hoy tenemos dos formas de mirar: una nos lleva a miles de kilómetros de altura; la otra nos invita a prestar atención a lo que tenemos a unos cuantos metros. 

BUEN DIA PLAYA. No se vayan, porque después de mirar al espacio y observar aves, toca viajar en el tiempo. Nos vamos a 1971, cuando Cat Stevens publicó un álbum que terminó acompañando a varias generaciones.

Y para seguir con esa idea, nos vamos con Kate Bush y su versión de Rocket Man. Después, Toots and the Maytals, acompañados por Ziggy Marley, con Three Little Birds.

[CANCIÓN 4: KATE BUSH — ROCKET MAN] [CANCIÓN 5: TOOTS AND THE MAYTALS FEAT. ZIGGY MARLEY — THREE LITTLE BIRDS] [FIN DEL BLOQUE 3]

BLOQUE 4. FMÉRIDES: TEASER AND THE FIRECAT

[ENTRA CORTINILLA DE FMÉRIDES.]

BUEN DIA PLAYA.

Hay discos que se escuchan y discos que, además, nos transportan a una época. A veces basta con escuchar los primeros segundos de una canción para recordar dónde estábamos, con quién estábamos o qué estaba pasando en nuestra vida.

Y hay álbumes que tienen esa capacidad de seguir encontrando nuevos oyentes décadas después de su publicación.

En octubre de 1971, Cat Stevens publicó Teaser and the Firecat. Este mes se cumplen 55 años de aquel lanzamiento.

Estamos hablando de un álbum que apareció en una etapa importante de la carrera del músico británico. Cat Stevens ya había comenzado a consolidar una identidad propia, con una mezcla de folk, pop y una escritura muy personal. Pero este disco terminó convirtiéndose en uno de los trabajos más reconocibles de su catálogo.

Y hay que decir que el título ya tiene lo suyo. Teaser and the Firecat. Un nombre que parece sacado de un cuento extraño, de esos que uno encuentra en una librería de viejo y que no sabe muy bien si son para niños o para adultos que todavía conservan cierta curiosidad.

La portada también contribuyó a construir esa identidad. La ilustración muestra a los personajes que dan título al álbum, con una estética que parece pertenecer a un pequeño universo fantástico. No es la típica fotografía de un artista mirando a la cámara con expresión seria, intentando convencernos de que el disco contiene todas las respuestas de la vida.

Aquí hay personajes, colores y una historia que parece comenzar antes de que pongamos el disco.

Pero lo verdaderamente importante está en las canciones.

Teaser and the Firecat incluye algunas de las composiciones más conocidas de Cat Stevens. Entre ellas están Peace Train y Morning Has Broken, dos canciones que han tenido una vida particularmente larga.

Y aunque ambas aparecen en el mismo álbum, tienen personalidades distintas.

Peace Train es una canción que parte de una imagen muy sencilla: un tren que nos lleva hacia la paz. Pero detrás de esa imagen hay una aspiración mucho más grande. La idea de que es posible imaginar un mundo distinto y trabajar para acercarnos a él.

La canción se convirtió en una de las piezas más reconocibles de Cat Stevens. Su melodía es accesible, su mensaje es directo y el ritmo le da una sensación de movimiento. No es una canción que se quede quieta. Parece que avanza, que se dirige hacia algún lugar.

Y quizá por eso la imagen del tren funciona tan bien. Todos sabemos lo que significa subir a uno: hay un punto de partida, un trayecto y un destino. Lo que no siempre sabemos es qué vamos a encontrar cuando lleguemos.

En el caso de Peace Train, el destino es una aspiración colectiva. La canción no necesita convertirse en un discurso complicado para transmitirla. Su fuerza está, en buena medida, en la sencillez de la idea.

La otra canción que escucharemos hoy es Morning Has Broken.

Su historia es distinta. Se trata de un himno cristiano tradicional, con letra de Eleanor Farjeon, publicado originalmente en 1931. Cat Stevens grabó una versión que apareció en este álbum y que ayudó a que la canción llegara a una audiencia mucho más amplia.

La interpretación tiene una delicadeza particular. El piano de Rick Wakeman, quien más tarde sería conocido por su trabajo con Yes, tiene un papel fundamental en el sonido de la grabación.

Y aquí hay algo que vale la pena señalar: a veces una canción no necesita grandes arreglos ni una producción espectacular para permanecer en la memoria. Basta con que la interpretación encuentre el espacio adecuado para respirar.

Morning Has Broken tiene esa cualidad. Su melodía y su interpretación crean una sensación de comienzo, de algo que vuelve a suceder. Y no hace falta compartir necesariamente su trasfondo religioso para apreciar la manera en que está construida musicalmente.

Las dos canciones que escucharemos hoy muestran facetas distintas de un mismo álbum: una mira hacia un futuro colectivo y la otra contempla el comienzo de un nuevo día.

Y quizá esa combinación ayuda a explicar por qué Teaser and the Firecat continúa siendo un disco tan reconocible. No depende de una sola canción ni de una sola emoción. Hay variedad, hay contrastes y hay una identidad musical que se sostiene a lo largo del álbum.

Cincuenta y cinco años después, podemos volver a escucharlo y encontrar algo que sigue funcionando. No porque el tiempo se haya detenido, sino precisamente porque las canciones han seguido viajando.

BUEN DIA PLAYA. No se vayan, porque todavía tenemos mucho que descubrir aquí, en casa. Hoy comienza el Playa del Carmen Jazz Fest y hay actividades para quienes quieren escuchar, aprender y encontrarse con la música de otra manera.

Vamos a escuchar primero Peace Train y después Morning Has Broken, ambas de Cat Stevens, en este aniversario de Teaser and the Firecat.

[CANCIÓN 6: CAT STEVENS — PEACE TRAIN] [CANCIÓN 7: CAT STEVENS — MORNING HAS BROKEN] [FIN DEL BLOQUE 4]

BLOQUE 5. VIDA PLAYENSE: JAZZ, CULTURA Y UN VIAJE A LA CIUDAD DE MÉXICO [ENTRA CORTINILLA DE VIDA PLAYENSE.]   BUEN DIA PLAYA.

Hoy tenemos una de esas jornadas en las que la música puede llevarnos de un salón de clases a un escenario y, de ahí, a una conversación que quizá no teníamos prevista.

Comenzamos con algo que ocurre fuera de Quintana Roo, pero que nos recuerda lo que tenemos para compartir.

Este fin de semana, los días 3 y 4 de octubre, Quintana Roo estará presente en Los Pinos, en la Ciudad de México, con una muestra de su cultura, su gastronomía, sus artesanías, su música y sus tradiciones. El espacio cultural de Los Pinos se ha convertido en un lugar donde distintas regiones del país presentan expresiones culturales y artísticas. Y ahora le toca el turno a Quintana Roo.

Para quienes viven en la Ciudad de México, será una oportunidad de acercarse a las tradiciones del Caribe mexicano sin tener que comprar un boleto de avión ni organizar unas vacaciones. Para quienes vivimos en Quintana Roo, es también una ocasión para reconocer la diversidad cultural que existe en nuestro propio estado.

Porque cuando hablamos de Quintana Roo, a veces pensamos inmediatamente en las playas, los hoteles, los restaurantes y el turismo. Y claro que todo eso forma parte de nuestra realidad. Pero el estado es mucho más que una postal.

Hay gastronomía, música, artesanías, historias, tradiciones y comunidades con una identidad cultural propia. Y llevar una muestra de todo eso a otro lugar implica también decidir qué queremos contar de nosotros mismos.

Una muestra cultural no puede representar absolutamente todo lo que ocurre en una región. Sería imposible. Pero puede funcionar como una invitación: una primera aproximación a lo que somos y a lo que todavía vale la pena descubrir.

Así que, si este fin de semana están en la Ciudad de México, Los Pinos tendrá actividades relacionadas con Quintana Roo los días 3 y 4 de octubre. Vale la pena revisar el programa oficial antes de organizar la visita. 

Y ahora sí, regresemos a Playa del Carmen, porque hoy comienza la tercera edición del Playa del Carmen Jazz Fest. El festival se realizará del 1 al 16 de octubre de 2026, con distintas actividades que nos permiten acercarnos al jazz desde varias perspectivas.

Y hay algo que me parece importante de este tipo de encuentros: el jazz no es solamente sentarse a escuchar a un grupo de músicos en un escenario. También es aprender cómo se construye, cómo se transforma y cómo dialoga con otros géneros.

Por eso, una de las actividades programadas para hoy es la master class Sampling Is Beautiful, a cargo de Francia, que se realizará a la una de la tarde en Explayarte. Para participar es necesario registrarse.

El tema ya nos da una pista de por dónde va la conversación. El sampling consiste en tomar fragmentos de grabaciones y utilizarlos como parte de una nueva composición. Es una práctica que ha transformado la música contemporánea y que conecta el trabajo de productores, músicos y artistas de géneros muy distintos.

Y aunque muchas veces asociamos el sampling con el hip-hop o la música electrónica, sus posibilidades son mucho más amplias. Un fragmento puede convertirse en el punto de partida de una nueva idea, en una textura, en un ritmo o incluso en una conversación con una grabación del pasado.

Lo interesante es que nos obliga a preguntarnos qué significa crear algo nuevo cuando tenemos a nuestra disposición tantos sonidos que ya existen.

¿Dónde termina la referencia y comienza la creación? ¿Qué hace que una composición sea original? ¿Qué sucede cuando un sonido que pertenecía a una canción termina formando parte de otra completamente distinta?

Son preguntas que pueden dar para una buena conversación y que, además, nos permiten escuchar la música con otros oídos.

Y si lo que quieren es escuchar música en vivo, hoy a las siete de la noche están programadas las presentaciones de Emmanuel Mora Organ Trío y Rubén Pastor Trío.

Dos propuestas que forman parte de la jornada inaugural del festival.

El órgano tiene una presencia muy particular en la historia del jazz. Su sonido puede ocupar un espacio enorme, sostener una melodía, crear una base rítmica y dialogar con los demás instrumentos. Y cuando se combina con una formación de trío, las posibilidades son todavía más interesantes.

Por eso, escuchar un organ trío en vivo puede ser una experiencia distinta a escuchar una grabación. Hay una interacción entre los músicos que ocurre en tiempo real, y esa interacción es parte fundamental de lo que hace interesante al jazz.

Hoy tenemos, entonces, una invitación doble: aprender algo nuevo por la tarde y escuchar música por la noche.

BUEN DIA PLAYA. No se vayan todavía. Nos queda una última pregunta: ¿qué pasa cuando dejamos de hacer las cosas de la misma manera? Hoy vamos a cambiar de ruta, aunque sea solamente para descubrir qué hay a la vuelta de la esquina.

Y para acompañar esta jornada, vamos con Emmanuel Mora y su tema Mi Cocol. Después, una versión de A Night in Tunisia, una composición de Dizzy Gillespie que se ha convertido en uno de los grandes clásicos del jazz.

[CANCIÓN 8: EMMANUEL MORA — MI COCOL] [CANCIÓN 9: A NIGHT IN TUNISIA — VERSIÓN E INTÉRPRETE POR CONFIRMAR] [FIN DEL BLOQUE 5]

BLOQUE 6. CAMBIA TU RUTA

BUEN DIA PLAYA.

Hoy empezamos hablando de nombres. De esos nombres que se nos escapan, que confundimos o que nuestro cerebro decide archivar en una carpeta que jamás volvemos a abrir.

Después nos fuimos a Escocia, donde alguien se puso a contar bicicletas. Viajamos hasta un laboratorio cuántico y, de ahí, al espacio, con una misión que tiene previsto despegar hoy.

También nos detuvimos en Cozumel para observar aves y nos fuimos hasta 1971 para escuchar un álbum de Cat Stevens que sigue encontrando nuevas generaciones.

Y terminamos aquí, en Playa del Carmen, con un festival que nos invita a escuchar jazz, aprender sobre sampling y descubrir músicos que quizá todavía no forman parte de nuestra lista habitual.

Todo esto en un solo programa. Y, sin embargo, hay una cosa que conecta muchas de estas historias: a veces basta con cambiar la manera en que miramos algo para descubrir que hay mucho más de lo que imaginábamos.

No hace falta irse al espacio para cambiar de perspectiva. A veces basta con tomar una calle diferente.

Y aquí viene nuestro reto de hoy: CAMBIA TU RUTA.

Si todos los días haces exactamente el mismo recorrido, intenta modificarlo. Puede ser la ruta al trabajo, el camino al supermercado o simplemente el paseo con el perro.

No hace falta que te pierdas en la ciudad ni que termines descubriendo un continente nuevo. Se trata de cambiar un pequeño hábito y prestar atención a lo que normalmente pasamos por alto.

Quizá encuentres una cafetería que no conocías. Una calle que nunca habías recorrido. Un árbol que siempre estuvo ahí, pero al que jamás le habías prestado atención.

O quizá descubras que tu ruta habitual era la mejor y que no hay ninguna necesidad de cambiarla. También es un descubrimiento.

Lo importante es salir un poquito del piloto automático. Porque, cuando hacemos siempre lo mismo, dejamos de mirar. Y cuando dejamos de mirar, hay muchas cosas que pueden pasar inadvertidas.

Eso sí: si cambias tu ruta, hazlo con sentido común. No se trata de llegar tarde al trabajo ni de meterte por una calle que no conoces y que no parece muy segura. El reto es descubrir, no complicarnos la vida.

Y si hoy no puedes cambiar tu recorrido, cambia alguna otra cosa. Escucha una canción que nunca habías escuchado, prueba algo distinto en el desayuno o pregúntale a alguien cómo se llama. Pero esta vez intenta recordar la respuesta.

Porque, después de todo lo que hablamos hoy, sería bastante irónico terminar el día sin saber cómo se llama la persona que tenemos enfrente.

Gracias por acompañarnos en este jueves de descubrimiento. Si este programa te hizo compañía, compártelo. Puedes encontrarnos en las redes de Buen Día Playa y volver a escuchar este episodio cuando quieras.

Nos despedimos con una canción que parece escrita para este momento: Go Your Own Way, de Fleetwood Mac.

Que tengan un buen día, una buena noche o la hora que sea cuando estén escuchando esto. Y recuerden: a veces, para descubrir algo nuevo, solamente hay que cambiar de ruta.

[CANCIÓN 10: FLEETWOOD MAC — GO YOUR OWN WAY]

[CIERRE: SONIDO DEL MAR. FIN DEL PROGRAMA

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